Nota mental, de lo escrito las palabras en tinta perduran, de las plasmadas en digital y no salvadas solo la conciencia destila lo reflexionado.

Redacto de nuevo una carta hacia mi persona en la que me hago participe de los eventos sucedidos, de la ansiedad de la que actualmente es residente en mi propio cuerpo y a la que le he dado amplio hospedaje, mi enfermedad tiene cura, si tan solo pudiera montarme en la moto como carlitos e ir al encuentro de esa amiga que deje en algún lugar, a mi mente llegan imágenes de senderos poblados de pastos verdes y cielos despejados, de altos muros de roca y musgo propios de los años que han pasado por ellos, de románticas campiñas y del aroma a campo…creo que mi alma es del campo pero la mente quiere convencerle que necesita los productos de las ciudad. 

Mi profesión y mi pasión no son la misma pero y si hago que en algún punto puedan coincidir, el arte, los viajes y la construcción, si le sumo un poco de Pachamama y el calor de mis hijos que cada mañana me despiertan con tanto amor, ¿y si…?. 

Cuentan que en otras tierras lejanas a esta se respira la libertad, aquella que viene acompañada de trabajo que no pareciera eso y que se disfruta, que los caminos nocturnos son buenos acompañantes para los paseos, que la sociedad no te señala por querer crecer y que todas las ideas pueden fructificar, cuenta la leyenda que tan solo depende de mi, pero de nuevo esa bestia enrejada urde sus artimañas y lanza su veneno a mi rostro, para desacoplarme de mi objetivo, quiere retomar el mando pero me retiro con las manos la baba espesa que el terror me lanzó y continuo mi ejercicio de poner en blanco el pensamiento y darle vigor a mi ánimo para decir y si sí?.

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so, i’m sexy

La marcha del tren hace crujir el acero que conforma las largas vías del camino de regreso a casa, hoy no parece ser igual a los demás, hoy el frío acentúa el sentimiento de que tengo vida pues los vellos de mis brazos se estiran ante el roce de la ventisca que circula al avanzar, el vagón casi desierto con algunos asientos ocupados por personas indiferentes a lo que les rodea, abrigadas de pies a cabeza y con signos de evidente cansancio acompañan mi retorno, el cielo ya no ofrece el púrpura del atardecer, la hora azul perfecta para una toma ha pasado, el tiempo este día ha transcurrido más rápido que de costumbre, y ahora la luz nocturna contrastada con las lámparas urbanas anuncia que la noche ha llegado, la voz estridente del vendedor que anuncia uno de tantos productos que en este sitio se mercan con el objetivo de acercar al usuario a las novedades o bien ser un negocio emprendedor de soporte familiar ante la situación actual de la economía mundial…dos enamorados apesadumbrados se repegan uno al otro con la intención de calentar sus cuerpos, ella con la cabeza recargada en el hombro de su acompañante tiene la mirada perdida en algún pensamiento mientras él le comenta las ideas que merodean en su cabeza., esta es una de las muchas escenas que en el transcurso de mi viaje observo, mientras medito la posibilidad de un cambio radical de ambiente, de sociedad y de economía, cada paso lo pensaba cerca de las 40 veces que se dice debes masticar los alimentos…creo que ya va siendo hora de tomar el traje de ardilla y lanzarme del acantilado. 

La voz de María retumba en mi cabeza a diario y la contrasto con los resultados de ponerme a prueba, con las opiniones que se tienen al respecto y pareceres de mi persona, aveces uno no se tiene la suficiente confianza como la tienen otros hacia ti, todo lo que hasta ahorita tienes y lo que haz logrado…¡caramba! Exclama tu yo interior vaya que ashton también tiene razón, ¡soy tan sexy!, la inteligencia y las habilidades para superar los obstáculos son la mayor belleza, no hay mejor atractivo en una persona que su inteligencia, hemos comprado muchos estándares que mirarnos al espejo por las mañanas resulta digno de análisis, resulta extraordinario descubrirse recién levantado de la cama y tener la capacidad de decirte que precioso ser esta frente a tus ojos ¿o no?.

Aveces quisiera tomar un vehículo que me llevase lejos de mi para encontrar lo que muchos dicen que ven en mi espejo que yo no. So, am I sexy?…

Repaso.

Mientras el tiempo transcurre por las ventanas de mi habitación tiñiendo mis días con atardeceres púrpuras, la trituradora devora cada una de las hojas que le ofrezco para su consumo, algunas de ellas las traga con la misma dificultad que yo decido colocarla en la ranura en la que indica que una vez adentro no habrá marcha atrás, sinembargo antes de convertir en jirones los recuerdos repaso las líneas de cada una de ellos, no destruyo lo vivido hago espacio a la oportunidad y las lecturas de repaso me brindan la posibilidad de fortalecer lo que la experiencia ha impregnado en mí, “toma lo que haz vivido para que sea la herramienta del hoy y la base del mañana”… Uno de tantos consejos que los seres queridos han expresado para que no ceje el entusiasmo y que la etapa en la que ahora estoy parada sirva para ser más fuerte…¿más fuerte? aveces uno se pregunta hasta que punto el acero se quiebra, pero debo mirar desde otra perspectiva y entonces podré comprender la fuerza que mi alma gemela ve en mí, y lo que yo misma he dejado en el tintero para dar paso el pesimismo del adulto conformista y poco emprendedor.

Ayer galletas hoy jabones mañana a continuar dandole batalla a la oportunidad más grande que la vida me dió otro bonus a mi score.

Punto de fuga

  
Foto: Yolanda Morales Punto de fuga 

El almacenaje es una costumbre o mejor dicho ya viene en la sangre, algunos almacenamos cosas, otros personas, unos mas anhelos  y otros tantos recuerdos, la complejidad de nuestro interior en ocasiones ni siquiera nosotros somos capaces de comprender, por qué se almacenan cosas que resultan una carga en la marcha de la vida, revisando en mi bodega junto a esa reja que a diario es sacudida por la enorme bestia, encuentro anaqueles que yo consideraba útiles para un quizás, mas sin embargo la estantería ha ido ocupando mas espacio y dificulta el caminar por esos pasillos angustiosos que ante cada paso amenazan con bloquearse con las cajas que están apunto de caer de los estantes, el polvo y algunas alimañas hacen guarida en los recovecos de este espacio que se ha convertido en algo inútil,  parada en el umbral del cuarto con las manos en la cintura en señal de comenzar una importante misión observo de fijo el final de la fila y trato de hacer memoria qué ¡carajos! Es lo que metí en esa caja que ya a perdido el tono azul celeste que era mi pasión, para llegar hasta allá deberé comenzar cuanto antes a despejar el camino, tengo el objetivo respiro profundo y manos a la obra.

Una vez encerrado al animal me dispongo a revisar el contenido de las cajas pólvorientas y amarillas es hora de sentarse junto con una trituradora para alimentarla con los desechos que solo hacen pesado el viaje, en este punto la subida a cuesta es compleja y no debe implicarme retrasos a causa de mis propios desechos no depurados.

Así pues que al final del pasillo esta esa incertidumbre, qué hay en esa caja azul…

Jazz

La duela de madera rechinaba al contacto de los pies joviales, los cristales de esa fachada transparente me anunciaba el inicio de mi nueva experiencia, la mujer en la recepción me invito a pasar sin titubeos antes de que los ejercicios de calentamiento terminasen, al ingresar al estudio las posiciones y estiramientos llenaban la habitación, muslos tensos brazos expresivos y rostros llenos de vigor…las mariposas en mi estómago volaban y se hacían nudos entre sí, mi coordinación encendió focos de alerta pues al quitarme el pantalón para colocarme los pantalones cortos de algodón por poco provoca que mi cara se funda con el muro, el baño impregnaba mi nariz de un aire húmedo y enrarecido, me terminé de vestir a la velocidad de mis anhelos y corrí hacia la duela clara y un tanto fría.

La profesora daba las indicaciones de los ejercicios y posiciones mientras la música causó en mí un efecto relajante y excitante al mismo tiempo las contracciones de mis músculos hasta hace unos años inactivos avivaron en mí un espíritu tan reconfortante que el esfuerzo que debía realizar para los estiramientos no me importaron, las melodías acompañaban el dolor y el gozo, pasamos por turnos a repetir fragmentos de la coreografía mientras la desconexion mental que experimenté fue la sensación más placentera y que mi constancia ayudará a reforzar.

Mañana será mi primer coreografía y el ímpetu callado por varios años exclama que es momento de salir, mientras preparo mis movimientos en la imaginación de éxitos personales, sentada en esta habitación aislada pienso que por hoy no me importa que la soledad quiera acompañarme pues mañana reviviré y ella deberá permanecer quieta mientras mi sueño se mueve al compás del jazz.

Adagio

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©Yolanda Morales

 

¡Nunca temas volver a dar tus primeros pasos!, así con esa frase comenzó mi mañana, me dirigía a enfrentar otro día de rutina, de nuevo esa pegajosa ansiedad de ciudad, allá iba a abordar el tren lleno de rostros largos, inexpresivos para un aliento de vida, pero no para demostrar que la rutina los colma y los desborda, sin embargo mi mañana pintaba diferente, esa frase no paraba de sonar en mis recuerdos, y mis pasos estaban protegidos por su regalo…vayamos pues a cambiarle el matiz a mi vida.

Los números en el reloj avanzaban más lentos que una tortuga, el tiempo ese bendito y preciado modo de medir la vida, esta vez está jugando con mis nervios, mientras tanto para mi distracción intentaba centrarme en lo que debía, acomodar, cuadrar, agendar…en mi interior una voz cada vez más fuerte que el rugido de esa bestia que azota las rejas exigiendo salir, retumba en mi pecho diciendo que esta no soy yo, las líneas rectas son rápidas pero lo que mi sangre me clama es darle un poco de júbilo, un poco de curvas, espirales y zig zag es lo que me pintaría diferente, giro a observar el reloj y apenas han transcurrido cinco minutos más, vaya tortura, este es el segundo día en el que probaré romper ese viejo hábito de darme por vencida, qué te importa que los años sean más, me decía yo, esto es lo que  te provoca desaparecer, vibrar, calma me susurraba para mi misma…

¡Al fin! las seis menos cinco, mis pies emprendieron la marcha hacia un día más de lo desconocido y la adrenalina recorría mi cuerpo, ¡ah! ¡que hermosa sensación!, hace tiempo que no nutria mi ser, el tren lleno de esas ya conocidas expresiones no me importaron, salí del subterráneo y un mar de personas parecían impedir que llegara a mi destino, un transborde más me decía y pronto estarás ahí, la música en mis oídos generado por ese otro obsequio que hace unos días re descubrí y me impulsó a tomar la decisión…ese aparato que reproduce los ritmos del mundo y que logró despertar aquel viejo sentimiento de libertad.

Al llegar a la puerta de la academia esos escalones de nariz roja ya me aguardaban, me anoté en la lista de prueba y presta me dispuse a ponerme las ropas cómodas y hacer los calentamientos necesarios, ésta vez probaría con la danza contemporánea, el ballet de un día anterior resultó ser un poco confuso y un tanto extraño, la duela del edificio crujía con cada paso de jazz que los alumnos en la sala de junto daban, la música invitaba a mover las caderas y apuntar con los pies, pronto experimentaría los pasos que quizá me hagan encontrar mi camino…más sin embargo no fue así, la decepción no lo niego fue rotunda esa manía mía de esperar más.

Pero hoy, me dispongo a no quedarme como siempre con la primer opción, sino a probarme que puedo trazar más caminos, esta vez cambiaré de academia y probaré algo distinto, la bestia no ganará y no la alimentaré más,  los primeros pasos no tienen porque ser malos.