bolsa de respirar.

Han pasado ocho días, lo sé por el espacio que las pastillas van dejando en el empaque, ha sido una semana compleja con sus altos y bajos, con el corazón a mil y las manos que buscan que salgan plumas de ellas para volar alto… al día siguiente Lulú me escuchó, de mis labios emanaron algunas cosas de las que se almacenan dentro, la conclusión de ese día: depende de mí. Algo tan sencillo de decir o de escribir en el muro blanco de mi hogar, pero vaya que han sido ocho días de valor, tal parece que ese día la reja se abrió como debía ser, pues almacenarla o mantenerla encerrada bajo llave no soluciona nada., su rugido fue tan fuerte que aun cierro los ojos y me recuerdo temblando y con un sobre en el rostro y el cuerpo comienza a temblar tal como aquella vez que escribí que siento al estar frente a ella…

Ramón ha sido mi guía en algunos momentos, hemos caminado por horas cuando mi mamá no ha venido, por las noches mi angel me acompaña y me promete que todo estará bien, me rodea con sus brazos cansados y me llena de su aroma, mientras le pido a Dios encontrarme para detener todo ese peso que he dejado caer en sus hombros.

Recorrer las calles de mi hermoso centro, oler ese perfume añejo de los edificios, el bullicio de la vertiginosa vida que ahí sucede, sombras y luces contrastando y capturar las imágenes que nadie observa me han hecho ir tomando fuerza de poco en poco., es tan irónico que un sitio tan ecléctico y caótico me de tanta paz cuando ayer estuve apunto de volver a la crisis por estar rodeada de personas, en medio de una sala de hospital esperando noticias, creo que fue el contexto y la sensación de estar sola y con sonidos de quejas.

Hoy, lleno de color los mándalas que ilustran un libro que adquirí para mi paz interna, dicen que ayudan a liberar cargas, a mí me están ayudando a enfrentarme ante el espejo y evaluar mi paciencia.

  
       Solo déjalo fluir (C) Yolanda Morales 

Anuncios

Mi fondo.

La cabeza me punza y el cuerpo me pesa, el brazo izquierdo y toda esa mitad no deja de pesarme y de sentirse como una opresión y que en algún momento se moverá con autonomía, los ojos se entrecierran…

Después de tanto, la presa se rompió.

Siento como si todo hubiera sido un sueño, la ansiedad salió en el lugar menos apropiado y en la soledad de mi sótano, tuve que llamar a mi sicóloga y llamar a alguien para que decidiera por mi, por mi!. Esto se salió de mis manos y ya no tuve el control de ella, solo recuerdo llanto, desesperación y que mi respiración se agitaba dentro de algo de papel amarillo…vinieron por mi y las voces y las llamadas no cesaban, cuando abrí los ojos ahí estaba no me había dejado sola como siempre lo promete, la única persona en quien aún confío y que me ama tanto. Sonaba una sirena y mi cuerpo era conducido hacia algún lugar, ya no supe que sucedió hasta que preguntaron mi nombre una vez mas y me indicaron que me debía acostar en una cama blanca, viene a mi el recuerdo de una silla con ataduras…enloquecí y ahora que haré si yo amaba la vida. 

Ella entra sonriente como siempre tan fuerte como quisiera ser y me dice que mi mamá viene en camino para verme y es confusa la felicidad y la angustia porque viene a verme.

La mano derecha arde por el medicamento que me inyectaron y las mangueritas en mi nariz me dan el oxigeno que me hace falta…lulú por favor no dejes que me haga daño, su voz se acerca y la veo es ella mi mamá y a su manera me dice que me ama y que lo demás no importa, que las angustias pasadas son eso pasadas., me cuenta como debo ser fuerte por mi y que si es momento de encontrarme lo haga, no importa cuanto demore pero que lo haga.  

Los mensajes llegaron de quienes menos esperaba, me dan ánimos para seguir y que están pendientes de mi…hoy intento ponerme en paz que mi mente trate de asimilar lo que paso y me esa caja azul que ahora entiendo su contenido al fin pueda abrirla. Mientras tanto ahora no me siento sola mi familia entera esta conmigo y la resaca de ayer dejo un poco de luz en mi, todo depende de mi, pero ¿cómo lo hago?.

Nunca pensé que escucharía de ellos esas palabras tan profundas en las que confirme que cuando uno se cree bastante maduro para muchas cosas las más sencillas como hablar pueden despejarte las dudas, pero deje que la bestia creciera y la hice mía.

Primer círculo y contando.

A esta parte de mi vida le llamo los círculos de Dante. 

Así como mis hormonas y mis ridículos devenires anímicos me traen de aquí para allá, provocándome desasosiego, estres, ansiedad, depresión y demás participes de esta comedia, ahora el destino -del cual estoy segura existe – me pinta delante un nuevo reto que mi espíritu en camino de reconstrucción ha tomado como misión frailesca – si el término se me permite- algo en mi ebulle y una parte la apacigua, este inicio de mes encendí mi vela pidiendo a Dios fuerzas para afrontar retos y cada tarde de vuelta de la jornada agradezco a esa deidad que estoy segura no me deja, pero tiene una peculiar manera de  demostrarme de qué soy capaz, en ratos vienen episodios de paz que me han permitido meditar sobre mi curso y en otros como si de una bofetada se tratara para ponerme en pie y no llenarme de hormigas me dice ¡epa! ¡Ahí te va este reto!, que de poco en poco va incrementando, estoy aprendiendo como todos los días a realizar balances de mis impuestos de vida, de lo que he hecho y tiene su pago y de lo que me han hecho y también debo pagar. Los recibos llegan altos en el balance por no haber sido cauta y cabrona, por no prestar atención a las señales de que no todo lo que brilla es oro y que la mierda si huele, si se mosquea y se pudre no porque la pintes de oro deja de ser eso…mierda.

Los honorarios que voy acumulando con unos se incrementan al doble conmigo, y mi organismo está dándome señales de alerta, o me ahorro disgustos ante lo que no tiene solución y le invierto paz a lo que ya está en curso, o simple y llanamente viene la hacendada de negro a sentarse junto a mi para esperar el momento de cobrar las facturas.

Recientemente he descubierto que la “etapa emocional” por la que actualmente estoy varada se parece algo así a la búsqueda de Beatriz entre esos círculos, una veces mis piernas quieren descansar en el mar de caras y no cruzar en la barca para llegar a la orilla, pero de la nada a mi pensamiento llega la imagen como en sueño de esa caja azul, esta ahora se mueve  mientras avanzo, Virgilio intenta mostrarme el camino y esta vez he tomado mis pinceles, esos viejos greñudos que me ayudan a despejarme, si mis piernas no pueden moverse con música, que mis manos retomen el curso y pinten su propio ritmo, mientras tomo con mi mano izquierda el bote de pintura blanca, la derecha añade color a esas mechas de pelos de mi intrumento musical, había olvidado el alivio que experimento a cada trazo de pintura, cada que recorro con los trazos de pigmento las líneas de lápiz que me indican el camino hago una metáfora a mi vida, el sonido del pincel arrastrando el esmalte, el muro pigmentandose en diversos tonos y ese aroma que me brinda un espacio de consuelo, ya con el godete en mano emprendamos la marcha mi querido Virgilio, que se nos ha sumado el arte de pintar con este viejo hábito de escribir para ir soltando de apoco las amarras y le extiendo la mano para que tome la moneda que le dará al conductor, no niego que el miedo sonríe desde la celda y que un calosfrio me estremece, pero esta etapa de mi vida empujada por un toque de gripe me dice ¡que más da!, si antes te aventabas sin miramientos hoy ya con los años que te suman experiencia vamos a hacer que Hacienda nos pague un poco por lo que esos que se tomaron la atribución de tomar lo que no es suyo.

corte de cabello…

¿Alguna vez haz escuchado gritar a tu interior tan fuerte que cimbra cada hueco, que alguna vez pretendiste rellenar con uno poco de esto y aquello?, ¿ y si me está ocurriendo lo mismo que a Liz?, quizá lo que tanto me esfuerzo en autocensurarme es lo que me ocupa espacio, pues bien, al ser primero que almacené ahora por empuje de la física está en las puertas de mi garganta, ¿y si lo que quiero decir es ya no te quiero?.

Creo desde hace tiempo he dejado de hacerlo, y no sería la única que alguna vez en su vida ha dejado de tener un poco de amor propio y va dejando por ahí migas de si para algún día regresar a lo que amaba, pero está claro que en el camino de la vida una vez emprendida la marcha difícilmente uno regresa a lo que era o al menos vuelve a ser la misma persona, las piedras y los grandes bloques dejan lecciones importantes, y en este preciso momento estoy en el punto sin retorno y sin avance, la desicion es enteramente mía y eso sin duda hace salivar a la bestia retorcida que paciente espera a que se me caiga la llave o bien que yo misma le abra la reja en la que todos los días afila sus largas uñas. 

Esta vez un corte de cabello no solucionará mi situación, los grandes cambios que actualmente experimento se amotinan en ambos emisferios cerebrales, la presión de mi propia olla a presión en algún momento  la hará estallar como cuando mi madre dejó las lentejas por bastante tiempo sobre el fuego y terminaron plasmando si cuerpo vegetal en el plafón de la cocina. Mi válvula de escape pretendía ser esas clases de jazz y ballet que prometían disipar por una hora la angustia y la horrible depresión en la que voy lentamente colocando sobre mi, como una manta, sin embargo una vez más en el historial de mi vida la ausencia del metálico coartó la ventura que ese aire de pentagrama traía consigo un momento de paz.

A cambio cada mañana para darme valor de abrir los ojos y colocar ambos pies sobre el piso, Ramón besa desesperado mis manos y recarga su cuerpo pequeño y peludo para que lo acaricie, mientras dos ojos tristes y un hocico terso me empuja para que reaccione y coja mas ánimos y fuerza para poder decir buenos días, nunca falta el eterno abrazo que la rodean y la voz que sale de mi interior cuestionando cómo se puede ser tan valiente y fuerte como ella, cómo se hace para que a pesar de tener dos patas rotas, haber perdido a su compañera y casi haber sido reemplazada por un bodoque pueda tener tanto amor para dar, tenemos tanto que aprender de los animales…