Mandala.

Tomo un descanso para retomar el curso, el mandala está terminado y mi Reconexión se desarrolló un poco más gracias a ese ejercicio que me impuse, y hoy el destino me premió  con otro ángel, Frida llegó para quedarse y mientras contemplo esos elefantes amantes envueltos en miles de detalles y colores que resplandecen escucho a Ramón jugar con Frida, mis pies arrullan a mi Lucha, la guerrera del hogar. 

   
     “Reconexión” (C) Yolanda Morales

 every experience, no matter how bad It seems, holds within it blessing of some kind. The goal is to find it. BUDDHA

Estos meses han consistido de procesos traslapados y procesos al menudeo, unos mi YO, no los contuvo y decidió que debían salir para no dañar más lo que aguardaba ser recibido con dolor y alegrías y otros que figuran en este mural desentrañaron misteriosos recuerdos y obsesiones, siento que dejé una parte de mi en el muro de tablaroca, y es así, ahora comprendo que cada artista plasma parte de si en sus obras y no está mal que yo lo haga.

 El sabor en este momento es como ver girar ese montón de ropa en la secadora, cada día una emoción y la vertiginosa sensación de no querer bajar del carrusel y que los colores que me rodean cobren vida y formen parte de mi. 
       “Mezcla de emociones diarias” (C) Yolanda Morales 

  

Mis ángeles: Frida, Ramón y Lucha (C) Yolanda Morales 

Las críticas no esperaron y las de siempre encontraron más puntos negativos ante la llegada de Frida, más sin embargo las horas con Lulú son fructíferas y esos dardos cargados de hiel no mellaron mi entusiasmo por salvar una vida, Pachamama tiene maneras muy peculiares de hablarme y no haré caso omiso, si puedo dar cobijo a un ser vivo lo haré siempre lo he hecho ¿Por qué cambiar ahora?, mi escencia es ayudar!

Observar esos tiernos ojos redondos color noche, que me invitan a no temer, posee el carácter aguerrido de una valiente, como todas las mujeres y un ego o auto confianza  admirables.

Es como si después de haber trabajado con mis energías, la vida continuará enviando señales, cada uno de mis ángeles me ayuda a recordar: la paciencia, humildad, fortaleza, energía, amor, complicidad, vigor, amor y valor, los valores que fui abandonando en el camino.

  
“Frida necesita amor” (C) Yolanda Morales

Solo tienes una vida.

El cansancio me cierra los ojos, es un cansancio reconfortante, la ansiedad aun renuente se va haciendo pasajera del tren mas no protagonista, ya llevo dos buenas semanas de dormir como un recién nacido y literalmente mi renacer esta tomando forma, son más los momentos de disfrute al ver una nube y escuchar las aves que de querer huir de un espacio, ayer mi cuerpo experimentó el frío y una nueva actividad, la pesca, por fortuna no pesqué nada pero la sensación sublime de lanzar el hilo tan lejos y verlo flotar por el aire para después caer al agua seguido por un ¡ploc! y ver las ondas en el lago, es ¡fantástico!, disfruté de compartir con amigos el estar viva, de probar nuevos sabores, de que mi olfato se regodeara con aromas del campo y mi piel se estremeciera con el frío de la montaña, como hoy disfruto del calor del pequeño cuerpo peludo de mi Ramón recostado en mis piernas, mientras el viento fresco nos arrulla, nuestra empatía acrecenta y nos hace participes de unos minutos de relajación al compás de piezas de orquestas y frescas tardes.

Hoy hago mía una frase que me incita a capturar más momentos como estos, y a pintar en lienzos mixtos mis vivencias pues el tiempo es único y no quiero desperdiciarlo.

 
                      Imagen de internet 
De mis compañeros de ayer la pesca fue fructífera y esa sensación de retomar una labor ancestral también es algo que hice parte de mis momentos.

 
  

       La pesca ajena. (C) Yolanda Morales

Mezclo esencias, pasiones para retirar culpas y remordimientos, continuó para no perderme aunque cada día sea un reto con migo, por no desesperar y poder dar fruto en medio de la que fue mi sequía personal. No sé a donde me llevará esta inesperada ruta, por lo pronto ya de nuevo he tomado café…

Un día más…probemos con mango.

Mientras secaba mi cabello el ruido de la secadora y el reflejo del espejo me llevaron por un momento a ese instante donde todo comenzó, de modo que apresure mi viaje para disminuir la ansiedad, me visto con mi ropa que me hacen sentir de nuevo el placentero lado femenino que en antaño acompañara mis pasos. 

Al llegar a la sala por fortuna había poca gente y era un sitio iluminado, la temática que nos reunía a aficionados y expertos: La fotografía histórica del barrio de la Merced, así que eso mermó un poco la inestabilidad emocional que se estaba generando de nuevo en mi, los temas y las preguntas fluyeron pero esta vez mi imaginación no me llevaba a concentrarme.

Por la tarde mi apetito me demandaba alimento y mi pereza se negaba a proporcionarme energía, ahí estaba yo postergando el alimento por enriquecer la imaginación, la semana ha sido excitante y nutritiva para este nuevo arte que comienza a fluir, sin embargo debía comer y como no me agrada hacerlo sola convidé a Ramón para hacerme compañía y después iríamos al parque, aceptó gustoso y nos pusimos en marcha, por primera vez después de ese momento gris me senté frente a una persona diferente a las que me rodean y comencé una charla de lo mas normal, fueron llegando las personas y con gran admiración me sorprendí disfrutando de escuchar las carcajadas de una mujer, hacia tanto tiempo que no escuchaba a alguien reír.

Me alimenté y como lo prometí llevé a Ramón a que disfrutara de la tarde, pero aún así esa ansiedad no me dejaba, ese demonio una vez despierto no me dejará, llegó la propuesta de incluir fruta en el menú nocturno y yo agregué que podamos experimentar nuevos lugares…

Trabajo en canalizar mi ansiedad y jugar con ese primer Mefistófeles que seduce la imaginación de esta mujer y lo traza en el lienzo o dispara la cámara.

Demonio sensual.

Toma número ya no se cual, de nuevo esa extraña sensación en los dientes y en mis brazos, inicios de una ansiedad…me evaluo y respiro, llevo el aire a mi estómago pero no funciona, algo me dice que la energía transmitida a este muro fue intensa ya que cada vez que estoy cerca de él comienza el calor, es quizá inaudito para los ojos que lo leen, pero mi cuerpo no me engaña, esa carga sensual esta inspirándome una vez más, mi ansiedad está conversando con mi demonio alfa.
Me retiro un poco del muro para poner en perspectiva los nuevos detalles y dejar fluir ese sentimiento para conocer hasta donde llega y qué puede aportar a mi camino de creación.
      

                 (C) Yolanda Morales 

En medio de la lluvia, la humedad me conecta, la respiración se intensifica y el cosquilleo en los labios y dientes estremecen mi momento creador, comienza a fluir y confieso que dejar que continúe me agrada, encausaré el apetito hacia el trazo mientras la música lo lleva a un estado de extasís. 

Existen medios para crear y no volver a caer, vayamos pues a recorrer el proceso de este dragón que me acaricia la piel mientras mis manos toman el pincel.

juegos de infancia 

Un, dos, tres por ti y por todos tus amigos, por aquel que sonreía en las tardes sin conocerte, por aquella que aun en su rareza te hizo partícipe de su vida y después de un largo viaje se hizo presente en el día más importante del inicio de carrera, por ese que en su cayada personalidad saber dar consejos “raros” pero directos, por el que enmedio de la penumbra tendió su mano y puso su hombro para que sacaran el trabajo juntos, por ese que aun sin frecuentarlo pero cuando ocurre solo lo hostigas y aun así está para ayudar…cada una de esas joyas está conformado mi tesoro los que en el pasado lucharon junto conmigo y los que ahora forman tu presente y no dejan que caigas.

Caja azul.

Día de terapia, la emociones continuar fluyendo y la caja de Pandora en verdad ahora me da curiosidad de saber que más trae, los estantes van despejándose y va cobrando sentido la bodega, la obsesión por averiguar que hay en la caja azul ya no me inquieta como hace unos meses, en algún momento llegaré a ella…o quizá no, pero ya no soy tan impaciente ante el hecho de abrirla para acabar con el tormento que minaba mi existir.

Dejar fluir como el agua pero con el cause que el borde del río que le da sentido a que haya una dirección hacia el mar, el fresco de la lluvia mojó mis pies y estos consintieron un poco de humedad dando paso al sentido de mis emociones, las charlas con Lulú continúan y las tareas se tornan en retos divertidos y con una chispa de reto del cual siempre me abstuve de su quiera mirar, el destino tiene un sentido del humor muy peculiar, y los cabos se van uniendo para que Charlotte extienda su obra a todo esplendor…

  
¡El color poco a poco en mí! (C) Yolanda Morales